Palabras Cubanas

Un Blog de Leonel Castellanos Rodriguez

                                CRUCIGRAMA NOCTURNO.
Un arco sonámbulo  embriaga  el desierto  intruso  de la noche
Como  puntapiés  de un carrusel   en su  más insonora travesía
Un  enorme manto oscuro se despliega a ciegas por los rincones
                    con el desatino de innumerables sombras   desprendidas
Los peces de corales y  galaxias devoraron toda nube
           en  el firmamento, que yace, sin pompas de luciérnagas  y  sin ríos de luz.


Las candilejas apagadas  se amontonan en los vacíos de tu ausencia como quien
recuerda y llora  el abrazo y la mirada encendida.
Los transeúntes  se  resguardan tras paredes en el diván de la   compañía                                                                                   
No hay estrellas ni  aventuradas melodías
No hay cascadas  de pláticas, no hay yo, no hay tú
Se han marchado los gritos junto con todas las golondrinas
            Como aquel terciopelo  en el horizonte de esplendido azul.

Te extraño Amor, cabalgando ando pensándote  tan dentro de ti
Como si caverna fueras, cual único refugio
Te extraño Amor, y perdido tropiezo con lo imaginado y lo  vivido
Te busco en cada centímetro de ese bosque que sembraste conmigo
  Y son cadenas las horas  que a lo lejos  te han  escondido
Como si la sed no fuera cuchillo que corta y corta con plena lentitud

El palpito agonizante  y  enloquecido por el frenesí me inquieta
Me  cansan los parpados toda imagen y todo libro
Me desangro en el silencio, me escurro en la angustia de timados delirios
Y son reclamos continuos mis suspiros
Como  aquel gemido desesperado que pernocta en el auxilio

Solo espero que amanezca, para que mi ejercito de ansias
Te encuentren  después del umbral de nuestra puerta
Y ya para entonces  vengas como la rosa despierta que secó el rocío
                       Embellecida de sonrisas a vestirte de caricias
       en las franjas y arrugas de las sabanas que solo  son hogueras  contigo.

                                                                                                      y tenerte…..

                                                                                                      y tenerte…..

 y tenerte, sin límites en el vientre de nuestro nido.

MIS DEFECTOS SON MÍOS.

Un descamisado indigente ciudadano  se retira de la acera al verme pasar,  con mi traje de corbata y estirados jeans, que  le proyecta una imagen de gran señor… ¡y yo pienso! … Tal vez tú con tus penurias tengas menos defectos que yo, y seas un gran hombre.

Mis defectos son míos, me los encontré un día jugando a crecer. Y quizás cuando alguien me conoció y aun pasa al conocerme, trato de ocultarlos. Siempre hablamos que no somos perfectos como humanos,  que la sociedad actual nos conlleva a ser individuales, torpes, estresados  trabajadores del impulso y la intolerancia, consumistas sin  fin y cofres introvertidos que viven en un circo de tecnología y desaire. La sonrisa nuestra se asoma como mueca en ocasiones ante el pesar ajeno, tender la mano nos cuesta  y cuando lo hacemos pedimos algo a cambio. Si, sé que al menos en un momento, alguien ha actuado así dentro de nosotros, nuestro otro yo, nuestro demonio, nuestro irracional ser,  que queremos después desaparecer.

Gracias al equilibrio de recorrer las calles de la bondad,  asumir  y solucionar  la adversidad que nos rodea y la de otros, es que la cuerda floja jamás revienta al sostenernos.

 No culparé a nadie de cómo soy, casi siempre lo hago, (¿quien no?)… y cuantas justificaciones habré empleado a  través de toda mi vida para enajenarme de las consecuencias de mis actos, es una gran mentira decir que no podemos cambiar, es  ilógico creer que  podemos dominar el cosmos y no nuestras emociones y acciones, es risible pronunciar  discursos con falsa modestia, con demagogia, con altaneras  actitudes y negarle una limosna a un ciego mas tarde.
 Y si vamos en dirección contraria de que nos sirve donar un dólar a la iglesia más pobre del barrio, si después le gritamos al vecino…! hijo de la gran puta, baja la música!
En Cuba donde nací un día de diciembre cualquiera, las cosas  eran más fáciles, el sol y la combinación de volvernos educados a toda costa hizo de mi generación enormes  hombres y mujeres, los ejemplos son innumerables, no hay lugar del mundo que no conozca un cubano, que se ríe, que baila, que ayuda, y que es tan temperamental como los ciclones que azotan la isla de cuando en vez. Muchos no entienden que  dejar Cuba para muchos es un grillete en el corazón que te aprisiona a cada segundo y del cual  no podrás zafarte nunca.

Explicarle a alguien que hablamos en voz alta por costumbre es peor que un problema de Pitágoras, claro está, no tenemos allá Citófonos.
 Que somos indómitos y hasta irreverentes en ocasiones es verdad y es parte de nuestros defectos, que somos solidarios y confiados en el prójimo y que aunque no tengamos, no importa lo brindamos y eso también es parte de nuestros defectos, si así es, y  que   ese que nos jode mucho lo mandamos bien lejos, un poco más allá del lugar que todo cubano conoce, y que si se hacen los locos no medimos lo que viene después, con toda la energía, con toda la fuerza y con 300 respuestas para una pregunta , aclaramos mente, situamos al personal, le enseñamos nuestra rebeldía y  nuestra acojonada cubanìa, también es verdad.

¡¿Cómo dice Usted?!... ¿que si soy celoso?... claro compadre, celoso  desde chiquito, en mi época daban tres juguetes, y me tenían que durar un año, ¿tú crees  que no forjé y eduque mis celos? Y con las damas también, conquistar una cubana no es fácil, te resulta mucho más fácil entrar al Barcelona, te podrás imaginar que no podía haber tumbe, eso era tuyo, o sea mío, y había que vigilar, atenderla, entenderla y cuidarla, y ahí también lleva un poquito de celo. !Si celoso !!! ... bastante, burujón, puñado, cantidad, además un celoso  gritón, impulsivo  y un poco desagradable, pero sin lugar a dudas también un celoso enamorado, un celoso loco por la novia y un celoso buena gente.

He sido rencoroso  y vengativo, me he reído de los demás, me ha encantado que mis enemigos sean derrotados, les caiga lluvia de calamidades, y si alguien de los que lee esto no ha tenido ni siguiera una sombra de los colores defectuosos que menciono, entonces no vive en este planeta.

¿Entrometido?...Claro! he crecido un poco y  hasta he madurado un poco analizando las experiencias de otros, ya no como antes, pero  hay veces que me gusta saber los que les pasa a otros…..bueno ok…un tantito chismocito, pero es que eso entretiene.
Mis defectos son míos, son mi azúcar, son eso que quisiera cambiar… ¿pero seguiría siendo yo?
He mentido, no sé cuantas veces y no me acuerdo mucho del daño que ocasioné, pero que lo hice para salvar mi  pellejo, si es verdad, he mentido a mis jefes en el trabajo, he estado en 1.200  velorios de mi familia, he llegado tarde por que 120 veces casi me aplasta un camión, y he tenido más virus de influencia que el resto de  todos los cubanos repartidos en el mundo.

He sido infiel, mujeriego, cornudo y hasta suicida, y es que el amor te da por cualquier cosa,  a veces quieres decirle a  alguien que se terminó, y no lo haces, son ellas quienes  actúan cuando te ven con las manos en la maza, en otras te gustan dos, y también  en otra no te enamoras por que la muchacha no es simplemente a tu medida, y eres un estúpido charlatán que quiere abarcarlo todo teniendo tan pequeñitos los brazos. Y usted que lee esto dirá, coño este tipo es un desastre, no chama, estoy siendo sincero, algo que mucha gente no hace, y prefiere callar, hacer daño, o simplemente pasar como el macho de la película, ¿pero que tontos somos verdad?

La parte más dura de nuestro defectos se  concibe, gestiona , aprende y cosecha dentro de tu propia familia, después le pasas la cuenta a malanga , pero por ahí empiezas, ese es tu primer laboratorio, ahí tu personalidad se convierte en la mesa donde se sirven cada día tus futuras reacciones, recuerdo una vez que me adelanté y comenté en una conversación de mayores sobre un tema de mayores siendo apenas un niño,… si hoy eso pasara, nada me llevarían al psicólogo o algo así, pero en esa oportunidad mi  terapia fue un chancletazo.

 Crecí sin muchas cosas, quizás sin las más importantes,  he recorrido varios sitios y he visto  y he hecho cosas increíbles como cruzar tres países  al rumbo de mis pies, pero tener un control sobre mis defectos  en ocasiones ha sido mi peor pesadilla y mi peor castigo, entenderlo es algo diferente a lograr remediarlo.
Por eso lo mejor es respetar, agradecer y intentar ser humilde, hay quien no entiende  tu mal humor de las mañanas, (sobre todo los lunes), hay quien no comparte tu opinión, hay quienes no escuchan ni aprueban  tu forma de pensar, y hay también quien no te comprenderá  jamás, y debes aceptarlo.

He sido orgulloso, ingenuo, torpe, inteligente, soberbio y humilde, desbordé mis virtudes, sincero, leal cariñoso, considerado, caballero, místico, amante, honesto y finalmente se acaba un día, y la razón es que no importa como seas, sino como actúes. Si no puedes cambiar tu destino cambia tu actitud y espera, siempre hay alguien para quien estas hecho a la medida. De  tus virtudes nadie habla, excepto cuando estás muerto y ya no sirve de mucho.

Mis defectos son míos, si eres mi amigo deberías ayudarme a canalizarlos y  disminuir su amenaza, si eres alguien que me ama, deberías ayudarme a superarlos por mejores virtudes, si eres alguien a quien le importo, deberías protegerme de ellos y no criticarme  a cada hora del santo día, porque tal vez sean ellos los que me hayan elegido, o simplemente no se que hacer con ellos.

Mis defectos son míos… ¿y los tuyos de quien son?
                                                                                            L.C.R./2014









                     La historia de amor del carpintero.

  

En el país de los carpinteros, por allá por donde está el valle de los hombres que construyen puentes de cristal y está el lago de los barcos hundidos, un carpintero era tan pobre como la corteza del pasto cuando no se riega, la vida tenía en él un súbdito inconforme pero sosegado. Cada mañana el carpintero se levantaba e iba al bosque, del tronco del árbol más alto comenzaba su faena, la leña o piel de este, era removida con su bisturí, un hacha poca piadosa y vieja. Las sencillas mesas, barandas, bastidores y sillas que salían de sus manos no tenían el lujo de Luis XV, pero a los moradores del batey les gustaba.
Nuestro amigo vivía solo en una rustica cabaña, cerca del sembrado de almendros que nacía detrás de la colina, desde muy pequeño aprendió el oficio y sus mañas, creció entre el serrucho y los martillos, entre el clavo y la curva de la fibra que en la madera reposa.
Un día se decidió a salir en busca de un amor, joven y vivaz, la sangre le palpitaba como el corcel más salvaje, el deseo de mujer y cobija venusina le estaba cegando los sentidos. En el país de los carpinteros existía como típicamente pasa una plaza en el centro del pueblo, un bar y una tienda de víveres y misceláneas, en dicha tienda, un galeno de profesión y comerciante de labores, vendía pequeñas porciones de amor a precios asequibles para los ciudadanos de Carpinterlandia, que era el nombre de este místico país.
Así que ese día, no camino hacia lo profundo del sombrío bosque, sino que tomó el sendero que se abría justo al lado del molino de aserrín, bordeándolo entre las violetas y el trinar de los sinsontes mañaneros, nuestro amigo tarareaba una tonada de tiempos de antaño. Al comienzo del mediodía y ya con el sol rasgándole el sudor, llegó al mostrador de la tienda y sin hacerse preguntar, encomendó dos porciones de amor de la más cara esencia.
El galeno, que de experiencia sabe siempre que en estas formulas químicas hay daños colaterales intenta advertirle, pero la prisa de nuestro oficiante no lo deja, paga, toma el cáliz y se marcha de regreso.
Entre sus manos la botella de ámbar oscuro llena de una miel oliva con una fragancia irresistible, entre sus pensamientos los sueños, entre su pecho el galope, el camino esta vez más extenso que mil océanos juntos. Al llegar enciende las velas, retoca las sabanas perladas, sacude una caja de madera con 20 grillos como única sinfonía, escoge la más ancha de sus copas y bebe, bebe y bebe hasta el final el primer contenido. En cuestión de segundos apareció ante él, la figura de una tierna mujer joven, con el júbilo de una primavera, de enverdecidas caderas, de ojos furtivos y cuerpo de incomprensibles formas.
Como inocente nube cuando se arrodilla al crepúsculo, cayó nuestro amigo rendido por el más certero golpe del amor, sin pensarlo abrió el segundo frasco y lo bebió sin respirar, y en cuestiones de segundos….zas, la joven muchacha desapareció.
Ahora nuevamente entre arboles y hachas se oye el andar del carpintero. El amor en ocasiones como tan rápido llega se va, así mismo cuando menos los esperas, aparece.
L.C.R./2014
La temática ocasional.



Si yo fuera ese hombre, que te merece, que te conserva con toda la intensidad ilimitada, con toda la negación sobre todo que no fuera tenerte, entonces el universo sería pequeño para los dos. Concéntrate en viajar por las ecuaciones como una temática ocasional que en mi reposan, despréndete de la simbología de tus tabúes y reconóceme en tus adentros, cómodamente, con el mayor de tus suspiros y despréndeme como una gota tras el cristal en tus ojos si miento. Déjame despertar sin ti, solo para ver en la ausencia voraz, como llenarme de la ansiedad más punzante y desearte sin fin. Sostenme en todo lazo, atraquemos en todo puerto que la piel encierra, llenemos toda luna con nuestras sombras, cobijemos cada minuto con la compañía más desnuda y seamos entonces lo que se llama JUNTOS.
De que sirve que estés maniatada por tu soledad, danzando en la niebla de las costumbres, las labores, los hábitos, de que te vale mirarte una y otra vez en el espejo de la impaciencia y la desconfianza, mientras tu cuerpo ardiente busca la caricia toda en tu centro cósmico y primaveral y de que me vale tener la ciudad abierta a mis pasos y no encontrarte, los puentes, las ferias, los autos solo son círculos y dibujos hambrientos de tiempo y causa, si no te reconozco.
Vas a darme cuanta leña te forma, cuanta astilla y aserrín de poros, cabellos y gemidos, en este lecho que es mi cintura, vas a darme todo labio que te une al beso y vas a ser esa historia en mis recuerdos por siempre, si tomas mi mano y me dejas llevarte al salón de la pasión, a la aventura del amor. Si tomas la punta de mi vida y te la clavas en el pecho con alevosía, si tomas la inocente cascada del reclamo y la espera de la eternidad conmigo, soy desde entonces tuyo como hasta el último tu pensamiento. Mas si ajena a esta implorada plegaria te escondes donde la huida es un sitio, si renuncias al vuelo pleno y otorgado por el destino que puedes asumir, entonces seré solo cenizas disueltas en el viento tras tus espaldas.
Voy repartido en estas líneas…...

                                                                               ......para natalia.                            lcr/2014.


ME TENGO.
                                                                               Amor animi arbitrio samitur ponitur

Sutil como una campana en compañía del viento de los altos, que reposa en donde la veleta de la vieja iglesia, me tengo, como la nota ronca del crujir del roble eterno a la orilla del camino, como el musgo  que se mece en el nacimiento del manantial, me tengo. Como la solapa del horizonte, huérfano  entre las rocas de las  luciérnagas  en la nostalgia, justo ahí bajo los escalones que van fundidos a las sombras como ladrones pequeños, me tengo….y más allá entre cortos hilos de una selva sombría sin apenas agua potable, sin apenas un verso que leer.
Como el caldo, como higuera desjuiciadamente a solas, como un golpe certero, como el último trozo de pan, me tengo. Me voy en el desayuno con la bruma y la caminata hacia otra silla es un unicornio saltarín. Me sostengo por las veredas que las grietas en la calle poseen como un tatuado crucigrama. Extiendo los brazos como una vela y la mirada como un río….y ya sin remedio te pienso.
No tengo cobija  al tendón, como el miedo de una vez, como rocío estrujado en las hojas del amanecer, me tengo. Prisionero de tanta calma, sostenido, suspenso, mordido por la saliva amarga, el desaliento y la nada….me tengo.
He aprendido a esconderme entre las paredes, en cada poro de mi respiración, en cada sitio gigante de cada ínfimo rincón, como un fugitivo, como un enfermo.  He tomado mil granos de arroz y me he hecho una cena, y solo soy un nudo en mi propia garganta al llamarte en el recuerdo… una copa de vino se evapora entre los claroscuros del ventanal, como una bohemia plegaria de quien va a la guillotina que la tarde emplaza.
Me tengo, cansado sin el frutal alegre y colorido de la sonrisa, sin el paisaje del optimismo, a ciegas por las enramadas canchas de mi cama, como hijo del peor hechizo, tu ausencia, me tengo, te pienso, te perdono, te olvido.
                                                                    



                                                                       LCR/2014.





AMANECIENDO.




Ensimismado, en corrientes que la ronda del trigo hace renacer, por el látigo del viento
Apenas un sol aborda cada pino y cada ladrillo que a su paso descubre
Envuelto en disimiles hilos que acordonan las tareas, enrollado en la prisa consentida
Ordenando mis manos y atornillando ideas, empiezo el día, como un intruso más de esta vida.

Peñasco insólito y solido, que los años invaden, cuenca de manantial que el tiempo asedia
Rito de metáfora que el reloj quebranta, hombre que la esperanza edifica y ancla, soy.

Si por la sangre que me allana, pudiera en la promesa más sublime, dejarte la palabra angular, la exacta, la propicia, que en misterioso carruaje en tí hallara camino, si por la fe que me sostiene, fuera tu cuerpo cruz donde mis plegarias en goce eterno se arrodillaran, podría entonces decir que este oficiante que enciende telón ordinario, sería el mejor de los días.

Rustico empeño en llevarme el néctar negro de un café, como humeante escalada, a la boca
Y tal vez imagino que es tu boca lo que despliego en líquido deseado hacia mí
Me ciño la armadura con que escudo las escarchas invisibles, aliso las canas y los centavos, y entonces otro momento para mirarte, detrás de las ráfagas de siluetas que dibuja un cigarrillo infame, cual cartucho que me arma, en la salida que me aproxima al exterior.

Para este día necesitaba un ángel, un refugio, un grito, más el disparatado circo de la rutina se desvanece, con el cálculo sostenido de tu presencia, que ahuyenta abismos.

Estas lejos y lo sé, pero no tanto que el pensamiento no te envuelva, no tanto que no sean tus aguas mi sed.
Estas allì, en los goces que me descarnan a cada segundo el mejor de los mùsculos.

Subrayada táctica me encadena al propósito, destreza esgrimo ante la meta
Pero la cálida aventura que la añoranza persiste, se trunca en los remolinos que aun sobreviven en las corrientes de la ronda del trigo, esa que renace por el látigo del viento, esa que renace en la ausencia, distante cómplice, mustia tonada, orquestado escenario a donde voy mientras va amaneciendo.

Vamos.

ELLA DICE.



Ella dice que debo cambiar esas bofetadas que le doy a las costumbres
Que no soy cuerdo, que viajo en nubes, de esas que en la tarde van en bicicletas
…por los mercados de pelicanos y tramoyas. Ella dice que debo observar al pescador de los mares en su tenacidad, que escribir poemas es solo un pasatiempo y que las facturas son la herida mensual de las desesperaciones.

Ella dice que la aceptación de sus errores es también querer, que si no la entiendo es solo por la falta de capacidad de ponerme en su lugar.
Ella se queja de que he tenido aguijones prendidos en la piel, que he manchado el azul del cielo con locos dibujos y sueños en los que me suelo mecer
…que desentierro del pasado algunas experiencias, que no culmino a veces lo que empiezo y que tengo pereza cuando llega el amanecer.

Ella me dice que su pelo necesita mas tonalidad mientras me bebo un café mirándole los hombros y las colinas que bajan al centro de su pecho sin espanto.
Ella me cuenta de un tipo que la persigue en el trabajo desde los tobillos hasta las caderas, con la mirada del más grande de los guanajos y que soy poco romántico porque aun no le he bajado una estrella.

Ella dice……….que nota cuando le digo mentiras por que ella no las dice, que debo aprender los rituales de la convivencia, que madure alguna vez y utilice la inteligencia
…porque los milagros no caen del cielo como las lluvias de septiembre
Que soy el peor de los hombres porque ya no naufrago en sus fronteras, que marchité sus blancas azucenas, que despedazo el tiempo en alabanzas ajenas, que soy critico sin que me duela y es que no sabe, Ella, que lo que pasa es que ya no la quiero como cuando te da el flechazo, que lo que pasa es que ya no me muero por caer en sus brazos, lo que no sabe Ella no sabe que no solo hay primaveras en marzo.

Que fue la sed desmedida que dejó en mis labios, que fue la poca luz del cielo
bañando el tejado
…el dejarme a oscuras, que fue su mano y no mi mano la que tejió cadenas en vez de lazos.
…Ella no sabe que hace mucho distingo lo cerca y lo lejano, que fue su intención
de salvarme de los ríos desenfrenados lo que me hundió en lo más abismado, que se cayeron los telones enfermos, como mascaras, encendidos en los inciensos por toda pared y toda sabana.
Ella no sabe que así como cada corcel encuentra su camino, siempre detrás de cada noche llega la mañana, y detrás de cada tormenta, un sol divino.

Ella dice que ya no hay princesas, no hay castillos con heraldos entonando sus trompetas, que los unicornios son diabluras de poetas amaestrados, que seré infeliz, que no tengo caso. Bueno quizás pase, pero voy a intentarlo, buscare sitio al borde del mundo, donde hay amapolas y luciérnagas, voy en busca de los ojos y del alma, y si del borde me caigo, tal vez sea sobre una estepa de delfines azulados.

No temo ni al viento ni al llanto, no temo al silencio ni tampoco a las espinas, soy dueño de mi vida, no soy rey ni esclavo, ni lobo ni cordero manso, pero me sobran las fuerzas para hacer del amor, mi timonel con las velas sinceras enfilando mi barco, y si estas por ahí y te queda espacio, amarro junto a ti los cabos.
…Ella dice que no puedo, ya veremos, me marcho.